Los riesgos de dar crédito (parte 2)

  • 15.01.2018

Mencionamos en el artículo anterior algunos de los factores de riesgo al momento de comprender lo que implica otorgar crédito a nuestros clientes. Otorgar algo de crédito a un cliente es un incentivo a la lealtad pero también implica tomar un riesgo a veces mucho mayor de lo que se espera en las decisiones previas.

Incluso, en algunos casos, los clientes parecen ser tan importantes en nuestra cartera que terminan teniendo una posición de poder al momento de negociar el crédito o los tiempos de pago.

 
Por ello, es siempre recomendable no tomar una actitud pasiva, ni esperar a que los pagos caigan del cielo. La verdadera posición que deben tomar las compañías es buscar constantemente cambios que permitan reconocer mejoras en la gestión de recuperación de deudas y el manejo de los cobros.
Para ello es importante establecer un equipo específico de agentes encargados de hacer un seguimiento continuo de los pagos que los clientes deben cumplir.

 
En relación a la formación de este equipo puede encontrar que la terciarización de estos procesos a entidades como Grupo Emac, resulta en un beneficio en términos de tiempos y recursos que podría abocar internamente estando liberados de la responsabilidad de correr detrás del cobro.
Con planes estratégicos con una amplia visión de cada situación de mora en particular, Grupo Emac lo ayudará a que los recursos económicos se reintegren en menos tiempo del esperado, para aumentar la rentabilidad de la compañía, con una serie de herramientas prácticas que permiten gestionar de forma inteligente la morosidad.

 
Incluso, podemos ayudarlo a conformar un historial con toda la información actualizada de las deudas que se mantienen por cobrar. Mediante el historial de cada uno, los riesgos para conceder créditos a cada cliente se minimizan porque es posible prever quienes estarán capacitados para afrontar los pagos en el futuro y quienes posiblemente presenten complicaciones para el cobro.

 
Las compañías que aceptan involucrar a expertos en la gestión de cobros, logran una modificación efectiva de las estrategias que se implementan para ayudar a recuperar el dinero en caso de que los clientes demoren un. Conociendo los riesgos a los que se enfrenta, el manejo del crédito será más eficiente y su rentabilidad no se verá afectada.